Putin activa su fuerza nuclear para amenazar a Occidente

Por Carmelo Soriano

En medio de la confusión más absoluta a la hora de designar el lugar de encuentro de las delegaciones de Rusia y Ucrania para tratar de alcanzar un alto el fuego y negociar la oferta de «neutralidad» lanzada por el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, el máximo dirigente ruso, Vladímir Putin, echaba ayer más leña al fuego anunciando, durante un encuentro con su ministro de Defensa, Serguéi Shoigú, y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas, Valeri Guerásimov, la puesta en estado de máxima alerta de las fuerzas nucleares del país.

«Ordeno a los ministros de Defensa y al jefe del Estado Mayor que pongan las fuerzas de disuasión del Ejército ruso en régimen especial de servicio de combate», le dijo Putin al titular de Defensa y a Guerásimov.

Explicó que tal medida es la respuesta a las «declaraciones agresivas» de los líderes occidentales y a las «ilegítimas sanciones» impuestas a Moscú por Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido y Canadá.

El jefe del Kremlin puntualizó que «los países occidentales no solo son hostiles a nuestro país en el ámbito económico, y con esto me refiero a las sanciones ilegítimas, sino que altos funcionarios de los principales países de la OTAN también se permiten declaraciones agresivas contra nuestro país». En su discurso del pasado día 24, cuando dio orden de iniciar la ‘operación especial’ contra Ucrania, Putin ya blandió las armas nucleares como advertencia a quienes intenten llevar a cabo cualquier tipo de acción para impedir la invasión o ayudar militarmente a Ucrania enviando sus tropas a luchar.

La web del Ministerio de Defensa ruso explica el significado de ‘régimen especial de servicio de las fuerzas estratégicas’ subrayando que «la base del potencial de combate de las Fuerzas Armadas rusas, se ha diseñado para disuadir de una agresión contra la Federación Rusa y sus aliados, así como para derrotar al agresor en una guerra usando varios tipos de armas, incluyendo las nucleares».

Mientras tanto, tras desconvocarse la reunión por desacuerdos sobre el lugar para su celebración y después de una conversación telefónica de Zelenski con su homólogo bielorruso, Alexánder Lukashenko, cuyo país ayer votó en un referéndum constitucional, ambos acordaron que el encuentro preparatorio tuviera lugar ayer por la tarde en la frontera de los dos países, junto al río Prípiats.

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