Santo Domingo, RD.- El presidente de la Federación Nacional de Trasporte Dominicano (FENATRADO), Ricardo de Los Santos, exhortó a los afiliados a ese gremio y a los choferes de carga en sentido general a no penetrar al vecino país de Haití, debido al peligro que representa por la presencia de bandas armadas en ese país.
En ese sentido, el también senador por la provincia Sánchez Ramírez, aconsejó a los camioneros a llevar sus cargas hasta la frontera entre las dos naciones para que sean trasladadas desde ese lugar por los haitianos, a fin de evitar ser sorprendidos por desaprensivos que pondrían en riesgo sus vidas.
Al tema también se refirió el senador por la provincia Monte Cristy, Ramón Pimentel Gómez, quien afirmó que los secuestros en la frontera no son nuevos, tras sostener que incluso muchos guardias dominicanos han sido retenidos y despojados de sus armas de reglamento, lo cual consideró como altamente preocupante.
El senador fronterizo dijo que la diferencia en este caso es que hay 16 misioneros estadounidenses y un canadiense, raptados y las opciones de una pronta liberación aún son inciertas.
“Considero necesario que se proteja la soberanía y espero que las negociaciones iniciadas para la liberación de estos misioneros lleguen a feliz término, sin que ocurra ningún caso que haya que lamentar” sostuvo el legislador.
No obstante, Pimentel Gómez, aprovechó la ocasión para hacer un llamado al presidente de la República, Luis Abinader para que se mantenga la presencia militar en su provincia, en Dajabon y en otras demarcaciones de la zona.
Dijo que solo en su provincia dijo hay más de 40 mil ciudadanos haitianos y no se sabe cuál será la reacción que tengan en un momento en que ocurra cualquier situación, ni hasta donde puede transcender la presencia de estas bandas de malhechores que han secuestrado miles de personas y cobrado sumas millonarias de dinero.
Este martes se cumplieron 18 días del secuestro de los misioneros estadounidenses y de un canadiense en la sede de la organización Christian Aid Ministries, a la que pertenecen.
El grupo de misioneros y sus familias, fueron secuestrados por el grupo criminal 400 Mawozo, que pide un rescate de 17 millones de dólares, uno por cada víctima.

