El hombre más rico del mundo fue visto el martes por la noche asistiendo a una cena en la Casa Blanca junto al príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman. «Contamos con los líderes empresariales más importantes del mundo», afirmó el presidente de EEUU, Donald Trump, durante el acto.
Se trata de la primera visita pública de Musk a la Casa Blanca desde que su enfrentamiento con Trump estalló en junio, tras su salida como líder de facto de la Oficina DOGE de la Casa Blanca.
El desencuentro entre ambos comenzó cuando el Congreso empezó a trabajar en la llamada ‘Gran y Hermosa Ley’ (Big Beautiful Bill), un amplio paquete fiscal que constituye el núcleo de la agenda Trump.
Musk expresó públicamente su desacuerdo por el impacto de la ley en la deuda pública de EEUU, mientras que Trump y otros republicanos alegaron que, en realidad, al ejecutivo de Tesla le preocupaba la eliminación progresiva de los incentivos a los vehículos eléctricos.
Tras la aprobación de la citada ley en julio, Musk llegó a plantear la creación de un tercer partido político llamado ‘Partido América’. Sin embargo, la iniciativa no llegó a materializarse y, en las últimas semanas, Musk ha moderado de forma notable sus críticas hacia la administración.
Ambos mantuvieron una breve conversación en persona durante el funeral de Charlie Kirk en septiembre, y Trump declaró en octubre que había hablado con Musk «de vez en cuando» desde entonces, describiendo su relación como «buena».
«Me cae bien Elon», aseguró Trump a los periodistas en aquel momento. «Siempre me ha caído bien».
Entre los directivos presentes en la cena del martes también se encontraban Tim Cook, consejero delegado de Apple; Lisa Su, consejera delegada de AMD; y Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, entre otros.

