Cuando la Maldad se Multiplica, la Fe debe Fortalecerse

Por Carmelo Soriano

Santo Domingo, RD.- La Biblia nos advierte que «por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará» (Mateo 24:12).

También hay una canción que dice: «Así se disfraza…». Y es cierto: muchas veces el enemigo no llega con apariencia de maldad evidente, sino disfrazado de desánimo, decepción, injusticia, orgullo, resentimiento o desilusión.

Habrá momentos en los que parecerá que quienes actúan mal prosperan y alcanzan sus objetivos. Pero no siempre es porque Dios los esté favoreciendo. En muchas ocasiones, Él permite ciertas situaciones para probar nuestro corazón, fortalecer nuestro carácter y revelar de qué estamos hechos.

Las pruebas no llegan para destruirnos, sino para pulirnos. Así como un diamante necesita ser sometido a presión para revelar su verdadero valor, Dios usa las circunstancias para formar personas íntegras, firmes y fieles.

No permitas que la maldad de otros enfríe tu corazón. Pide sabiduría para discernir, paciencia para esperar y fortaleza para permanecer. Al final, Dios honra a quienes perseveran y permanecen fieles a sus principios.

No dejes que las acciones de otros cambien la persona que Dios te llamó a ser. Tu mayor victoria será conservar un corazón limpio en medio de un mundo que intenta endurecerlo.

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