Cabral, Barahona, RD.– La Coalición por el Rescate de la Laguna El Rincón, responsabilizó de manera directa al Consorcio Azucarero Central de Barahona y al Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), de la crisis ambiental que afecta la Laguna El Rincón y la cuenca baja del río Yaque del Sur, tras calificar la situación como un “genocidio ambiental” en la zona.
Indicaron, que de acuerdo a un levantamiento realizado por una amplia comisión de ciudadanos de más de 12 comunidades de la provincia Barahona y zonas aledañas, la desviación del caudales del afluente hacia plantaciones cañeras ha provocado daños desastrosos como la muerte de más de 39 mil especies acuáticas, entre ellas tilapias, guabinas y camarones, entre otras variedades.
Deploraron que la desaparición progresiva de la Laguna El Rincón, un ecosistema vital para la biodiversidad y la economía de Cabral, amenaza la sobrevivencia de su gente y el desarrollo de la comunidad en la región Enrriquillo.
Aseguran, que la pérdida de más de 85 mil tareas de plátanos por falta de riego, está afectando directamente la producción agrícola y la seguridad alimentaria de la región.
Agua desviada, comunidades secas
Durante un recorrido el pasado martes 26 de agosto, desde Caño Trujillo (municipio El Peñón) hasta las compuertas del dique Santana en Tamayo, los comunitarios constataron que más del 80% del caudal del río Yaque del Sur es desviado hacia los cañaverales del ingenio azucarero que alrrededor del 20% restante se pierde en canales de Vicente Noble, Canoa, Uvilla y en decenas de motobombas privadas.
Sin embargo, denunciaron que a Laguna El Rincón apenas llega un 10% del caudal original, lo que consideran alarmante ya que es insuficiente para sostener la vida acuática, mientras las compuertas de los diques de Mena y Trujillo permanecen abiertas de manera permanente para irrigar tierras agrícolas privadas, cuando el cauce hacia la laguna se encuentra en estado crítico, lleno de maleza, tomas ilegales y abandono oficial.
Responsabilidad del INDRHI
La Coalición recordó que el INDRHI es la institución responsable de garantizar el flujo de agua hacia la laguna, sin embargo, su inacción y complicidad con el Consorcio Azucarero Central han permitido que se consolide un modelo de despojo que afecta gravemente tanto al ecosistema como a miles de familias agricultoras y pescadoras.

