Los precios del trigo subían fuertemente este lunes, ya que el ataque con misiles al puerto ucraniano de Odesa durante el fin de semana ha generado dudas sobre si será posible aplicar el acuerdo de la semana pasada para abrir un corredor para las exportaciones de grano desde el país devastado por la guerra.
Rusia, Ucrania, las Naciones Unidas y Turquía firmaron el viernes de la semana pasada el acuerdo para reabrir tres puertos ucranianos del mar Negro a las exportaciones de grano. El acuerdo tiene una validez de 120 días y su objetivo es la exportación mensual de 5 millones de toneladas.
Los futuros del trigo en la Bolsa de Chicago subían este lunes casi un 4%, a 7,86 dólares el bushel, recuperando gran parte del terreno perdido el viernes, cuando los precios cayeron casi un 6% tras el anuncio del pacto.
Los puertos marítimos ucranianos están cerrados desde la invasión rusa de febrero y, aunque algunas cosechas han salido por ferrocarril o carretera a través de países vecinos como Rumania y Polonia, millones de toneladas se han acumulado en las explotaciones.
La disminución de los envíos de uno de los mayores exportadores de grano del mundo ha contribuido a alimentar la inflación de los alimentos en todo el mundo, y las agencias de la ONU han advertido que podría conducir a la hambruna y la migración masiva a una escala sin precedentes.
El Kremlin dijo este lunes que el ataque con misiles no afectaría a la exportación de grano.
En una conferencia telefónica con periodistas, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo que Rusia había apuntado a la infraestructura militar.
Los futuros de maíz de Chicago subían un 2% a 5,75-3/4 dólares el «bushel», mientras que la soja avanzaba un 0,9% a 13,28 dólares el «bushel».

