En medio de las actuales tensiones a cuenta de Ucrania, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, partirá hoy hacia China para participar en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno y entrevistarse con su homólogo chino, Xi Jinping, en un intento de lograr el refrendo a su actual política de confrontación con el país vecino y Occidente, y aprovechar para estrechar aún más los lazos con la segunda economía mundial.
El consejero presidencial de asuntos internacionales, Yuri Ushakov, quiso ayer subrayar que habrá una declaración conjunta poniendo de manifiesto la «visión común» de la seguridad internacional que comparten Pekín y Moscú a diferencia de los criterios que manejan Estados Unidos, la Unión Europea y la OTAN, que acusan a Rusia de estar preparando una intervención militar en Ucrania e instan a que retire sus tropas de la frontera.
«Se ha preparado una declaración común sobre la entrada de las relaciones internacionales en una nueva era en la que encontraremos una visión común de Rusia y China (…) sobre todo en cuestiones de seguridad», aseguró Ushakov.
Según sus palabras, «China apoya las exigencias rusas en materia de seguridad», que pretenden erradicar a la OTAN del Este europeo e impedir que Ucrania sea admitida en su seno, pero que Occidente ya ha rechazado.

