Brasilia.- A pocas horas de derrotar a Bolsonaro en las elecciones de Brasil, Lula catalogó su victoria como una derrota contra el «negacionismo» y la «mentira».
En referencia a su contrincante aseguró que «nunca pensé que una persona pudiera mentir tanto en este país, con tanta desfachatez, como si no tuviese dentro de él una célula de humanismo».
De la misma forma, acusó a las plataformas de redes sociales de intentar influir en el proceso electoral, algo que, insiste, se tendría que regular.
«No es posible que nosotros no tengamos conciencia que un crimen en el mundo digital debe ser tratado igual que un crimen en la vida real. Nosotros no podemos tener empresas monstruosas de este tamaño que tienen miles de millones sin pagar impuestos a nuestro país intentando alterar los resultados electorales», comentó.
No obstante, afirmó que las redes sociales tendrán un papel más importante en su nuevo gobierno.
«Vamos a cambiar la forma de gobernar este país… vamos a hacer al pueblo participar más. La comunicación digital va a ganar un espacio muy grande en este gobierno», sostuvo.
Los residentes reaccionan tras las encuestas a pie de urna en la segunda vuelta electoral en Río de Janeiro, Brasil, el domingo 25 de octubre de 2026. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva remontó para ganar la segunda vuelta en Brasil
la declaró el lema que había repetido durante toda su campaña: «Nuestro país no va a ser el patio trasero de nadie» y expresó su intención de que Brasil sea «central» y no «periférico» en las discusiones globales.
El presidente reconoció que tendrá que gobernar con un Congreso desfavorable, pues el derechista Partido Liberal tendrá la bancada más grande tanto en la Cámara como en el Senado, pero se comprometió a «trabajar» con los parlamentarios para aprobar los proyectos de su gobierno.
«Voy a hacer el mejor mandato que un presidente hizo jamás en este país», aseguró.
«Tras nuestra victoria, tendremos que debatir una nueva forma de gobernar este país. La participación del pueblo en esta campaña, los estudiantes, las mujeres y los trabajadores que salieron a las calles, nos obligará a encontrar una nueva forma de gobernar. Este país nunca volverá a ser el mismo», concluyó Lula.

