El Gobierno actual tiene sus propias metas y planes para la educación nacional y por ello revisa los diferentes planes operativos y metas establecidas por el anterior Gobierno.
El Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCYT), no impondrá ni eliminará ninguna normativa sobre la base de la fuerza y la imposición, será fruto del consenso y del debate democrático. Por ello, se está consultando a todos los actores del sistema educativo nacional.
El MESCYT evaluará las opiniones del Ministerio de Educación, del Instituto Nacional de Formación y Capacitación del Magisterio (INAFOCAM), del Instituto Superior de Formación Docente Salomón Ureña (ISFODOSU); así como las recomendaciones de la Organización de Estados Iberoamericano para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), cuyo primer borrador será entregado antes de finalizar este mes de abril. Por lo que el MESCYT procurará la acreditación de la carrera de educación en el corto plazo, como se previó en el Pacto de una Educación de Calidad.
Por tanto, no hay razón para no tener confianza que la actual dirección del MESCYT, que ha demostrado en estos ocho meses estar en contacto directo con el sistema universitario y consultando a los actores sobre las decisiones que se vienen asumiendo, sobre todo, en un momento tan delicado y complejo que vivimos como consecuencia de la COVUD-19.
Desde la perspectiva del marco de la cual nace la normativa 09-15, nos indica que su revisión no sólo es necesaria, sino urgente tomando en consideración que la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), con más de 38 mil alumnos no se acogió a la indicada normativa 09-15 y las universidades privadas que sí entraron al sistema la inmensa mayoría hoy cuestionan su efectividad.
Plantearque lo que se busca es beneficiar a las universidades como negocio no es justo, y sobre todo tomando en consideración que la UASD es la Universidad del Estado Dominicano y una de las más afectadas.
Revisar y estudiar las normativas 08-11 y 09-15, no significa derogarlas, sino estudiarlas con detenimiento y sin prejuicios, en la dirección de fortalecer la calidad en la formación de maestros.
Hoy es necesario darle una nueva mirada a la realidad y elaborar una normativa teniendo como referencia la que hoy tenemos, las experiencias de las instituciones, los logros y las metas no alcanzadas.
Esta debe ser pensada, no sólo para elevar el nivel de calidad teniendo como referente la realidad de los actuales docentes, sino teniendo como fundamento los indicadores que la sociedad global, a través de las diferentes comunidades educativas y los estudios realizados, se ha dado para definirse un docente de calidad.

