En el país del machismo, una mujer será la próxima presidenta

Por Carmelo Soriano

(CNN) — El partido gobernante lo calificó de ceremonia de entrega del bastón de mando. Pero la oposición lo tachó de «paso del cetro».

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que constitucionalmente no puede presentarse a la reelección, quiso demostrar el mes pasado, de forma muy pública, que la candidata presidencial Claudia Sheinbaum cuenta con su bendición. Así que entregó a su esperada sucesora un bastón de mando real, en una ceremonia a las puertas de un restaurante de Ciudad de México, no lejos del Palacio Nacional, sede del poder ejecutivo del país.

Sheinbaum, exalcaldesa de Ciudad de México que tiene 61 años y es aliada política de López Obrador desde hace mucho tiempo, le dio las gracias por todo. Al aceptar el bastón de mando junto con la candidatura presidencial del partido de izquierda Morena, Sheinbaum dijo que asumiría «la plena responsabilidad de continuar el rumbo marcado por nuestro pueblo, el de la transformación iniciada por el presidente Andrés Manuel López Obrador».

Cuando los mexicanos acudan a las urnas el próximo mes de junio, elegirán entre dos mujeres para la presidencia, algo inédito en la historia del país. Sólo cuatro días antes de que Morena nominara a Sheinbaum, la coalición opositora mexicana Frente Amplio eligió a otra formidable candidata femenina, la exsenadora Xóchitl Gálvez, del partido conservador PAN.

 

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