La Vega, RD.- Diputados de la provincia La Vega expresaron este miércoles su solidaridad con los más de 30 mil productores de arroz de esa demarcación, con los más de 300,000 empleados directos e indirectos y con las 21 provincias de este país, cuyas familias dependen del cultivo, industrialización y comercialización de ese cereal, tras demandar del gobierno la exclusión del arroz del acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos.
Explicaron que todo el sector arrocero de nuestro país se siente consternado, preocupado y al borde de la desesperación, al observar que el tiempo avanza y no se vislumbra una solución definitiva a su solicitud de que el arroz dominicano sea dejado fuera del DRCAFTA.
Dijeron que la República Dominicana tiene un consumo promedio de 12.5 millones de quintales de arroz blanco anual y un volumen de producción anual de alrededor de 14 millones de quintales, demostrando que, con excepción de los Estados Unidos, es el único de todos los países que forman parte del DR-CAFTA que es autosuficiente en ese aspecto, lo que representa una garantía para la seguridad y para la soberanía alimentaria de nuestro país.
Informaron que de todos los productos básicos de la canasta familiar, el arroz es el único que se ha mantenido con un precio asequible al consumidor desde hace más de 15 años.
Expresaron que RD firmó el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Centroamérica (DR-CAFTA) en el año 2005, el cual entró en vigor dos años después (2007), pero el arroz dominicano no fue excluido de dicho tratado.
Dijeron que ese convenio establece un desmonte progresivo de los aranceles de los productos agropecuarios, el cual comienza a incrementarse hasta quedar libre de impuestos para el año 2025, fecha en la que podrá entrar a nuestro país una cantidad ilimitada de arroz procedente de Estados Unidos sin ningún tipo de arancel, si no se toman las medidas pertinentes.
Advirtieron que de seguir este camino y de no ser acogida nuestra solicitud, dentro de dos años seremos testigos fieles de que la paz y la estabilidad socioeconómica de nuestro país, comenzarán a resquebrajarse, que de seguro no es el deseo de ningún dominicano.
En ese sentido, llamaron a la reflexión y a la atención del señor presidente de la República, Luis Abinader Corona, al encargado de Negocios de la Embajada de los Estados Unidos, Robert Thomas, a los legisladores de las bancadas de todos los partidos políticos presentes aquí, muy en especial, a los de las provincias productoras de arroz y a toda la clase política de nuestro país, sobre lo siguiente: “La exclusión del arroz dominicano del Tratado de Libre
Comercio (DR-CAFTA) con Estados Unidos y Centroamérica no puede esperar más tiempo. Es una necesidad urgente, por lo que requerimos y solicitamos de una solución justa y definitiva ante la más fuerte amenaza que atenta, no solo contra la paz, la estabilidad política, económica y social de nuestro país, sino también, contra la producción nacional arrocera, que es lo mismo decir, contra la soberanía y la seguridad alimentaria de nuestro país, que es el tesoro más preciado que cualquier nación desearía tener en estos tiempos de crisis global”.
Dijeron que en la medida de lo posible se le debe buscar una solución armoniosa, atinada, oportuna, satisfactoria y definitiva a esta delicada situación, pues no es conveniente para los Estados Unidos, que es nuestro principal socio comercial ni para nuestro país, que se destruya la capacidad productiva de un sector tan importante que contribuye en gran medida al Producto Interno Bruto (PIB) de nuestro país, ahorrándole más de 600 millones de dólares en importaciones y que genera más de 300 mil empleos directos e indirectos.
Sugirieron, que se detenga el desmonte arancelario, que se mantengan las cuotas de importación como están hoy día (unas 23 Mil Toneladas), mantener un mercado de arroz administrado bilateralmente, sin tocar el DR-CAFTA, protegiendo la producción nacional, con una cuota de participación de los Estados Unidos y la opción exclusiva de dicho origen de suplir adicionalmente los faltantes del mercado en los períodos requeridos como lo han hecho al día de hoy.

