(EFE). El Partido Republicano lidera ya el recuento con 199 congresistas por los 172 de los demócratas. Y las proyecciones estiman un resultado de 224 puestos para los republicanos (212 tenían antes) por 211 (220 tras las anteriores elecciones) para los demócratas. 218 es el número necesario para tener la mayoría.
En el Senado se aventura un pulso todavía más apretado de lo esperado, con la posibilidad de que los demócratas puedan mantener su control en caso de empate a 50 por el voto de calidad de Kamala Harris como presidenta de la institución.
Ahora mismo hay cuatro recuentos clave para dilucidar el color del Senado: Arizona, Georgia, Nevada y Wisconsin. En todos ellos las diferencias entre los candidatos son mínimas y los demócratas tendrían que lograr la victoria en dos para seguir tiñiendo de azul el Senado.
En el Senado se aventura un pulso todavía más apretado de lo esperado, con la posibilidad de que los demócratas puedan mantener su control en caso de empate a 50 por el voto de calidad de Kamala Harris como presidenta de la institución.
Ahora mismo hay cuatro recuentos clave para dilucidar el color del Senado: Arizona, Georgia, Nevada y Wisconsin. En todos ellos las diferencias entre los candidatos son mínimas y los demócratas tendrían que lograr la victoria en dos para seguir tiñiendo de azul el Senado.
El Partido Republicano estadounidense preveía este martes en los comicios de medio mandato un gran «tsunami rojo» con el que recuperar el poder en el Congreso, pero las proyecciones adelantadas hasta ahora, según admitieron miembros destacados de esa formación, no cumplen esas grandes expectativas.
«Definitivamente no (habrá) una ola republicana, eso está clarísimo», dijo el senador conservador Lindsey Graham en la cadena NBC. El color rojo identifica a los republicanos, mientras que el azul es el demócrata.
«Creo que vamos a estar en 51 o 52», adelantó Graham sobre el eventual resultado final en el Senado.
Incluso el expresidente republicano Donald Trump, que compareció por la noche de forma inesperada para comentar los primeros resultados, evitó aventurar cifras globales, para celebrar solo las victorias ya aseguradas.

