Santo Domingo, RD. – Los Defensores Públicos a nivel nacional dieron lectura en los diferentes Palacios de Justicia de todo el País, solicitando un sin número de reivindicaciones, que de manera histórica han venido atravesando esta institución y que ha provocado el éxodo masivo de parte de su personal.
La Oficina Nacional de Defensa Pública es una de las instituciones con mayores estándares de calidad en el servicio público en la Republica Dominicana, respecto de la cual la comunidad jurídica en su totalidad coincide en que brinda la mejor asistencia jurídica en materia penal entre las existentes, tanto en el ámbito público como el privado.
Esto no sería posible sin los Defensores Públicos, un cuerpo especializado de funcionarios públicos y abogados litigantes, que llevan sobre sus hombros el 80% de los casos penales, a nivel nacional; labor que realizamos con alto estándar de calidad y vocación de servicio.
Sin embargo, los últimos dos años se han caracterizado por un éxodo masivo de defensores públicos, en el cual no existe un mes que no renuncie al menos un defensor público, sin que sea reemplazado por un profesional de igual calidad y potencial, recibiendo los defensores los embates de la sobrecarga laboral, consecuencia de las constantes renuncias lo que obedece a las precarias condiciones de salario que percibimos.
Este fenómeno va en aumento, lamentablemente, debido a las condiciones laborales que ofrece el Estado a los defensores públicos, cuyo rasgo principal es el deplorable salario absorbido por la inflación y los cambios socio-económicos del país, lo que nos permite si quiera pensar en vivir dignamente; a lo que se suman los espacios de trabajo en deterioro, que ameritan intervenciones rápidas, para que los usuarios puedan continuar recibiendo un servicio de calidad, conforme a la misión y visión de la institución.

