Tim Connelly no llegó a las oficinas de los Timberwolves con la intención de pasar desapercibido. Apenas unas semanas después de hacerse con la presidencia del equipo, Rudy Gobert llegó a Minnesota en uno de los grandes traspasos del verano, un movimiento con el que la franquicia espera dar un salto adelante de cara al próximo curso. El ejecutivo tuvo la oportunidad tratar tema recientemente con el medio Star Tribune, aunque comenzó sus declaraciones hablando de lo complicadas que suelen resultar las negociaciones para un traspaso.
«El 95% de las conversaciones acaban en nada. Estamos hablando constantemente, pero todo queda en un ‘gracias pero no’ la mayoría de las veces» afirmó. «Es muy difícil hacer un traspaso, y es extremadamente difícil hacer un traspaso por un jugador de calibre. Las negociaciones son divertidas, pero hay muchos faroles. Tienes que ir intentando averiguar cuáles son las intenciones del otro equipo».
Llegó entonces el turno de hablar de Gobert. Tim admitió que el precio a pagar por él no fue precisamente pequeño, pero afirmó también que los jugadores de su nivel no son fáciles de conseguir: «Estamos tratando de cambiar la forma en que se nos percibe en la liga. Sabemos que hemos dado mucho, pero el talento de élite es lo más difícil de encontrar, más aún un talento de élite que esté feliz de jugar para ti».

